Cadáver
De WikiJAM
m. Cuerpo muerto de una persona o anímal.
etimología
Del latín cadaver-eris, con el mismo significado, restringido al ser humano.
CB, DRAE.
Comentarios
1.- La difundida versión que interpreta la palabra latina original como un acrónimo silábico de la supuesta inscripción funeraria CAro DAta VERmibus ('carne entregada a los gusanos'), en ocasiones atribuyendo inexactamente esta explicación a las Etimologías de S. Isidoro, pertenece al amplio campo de la etimología-ficción. La epigrafía funeraria latina no registra, entre los miles de lápidas y estelas documentadas, un solo ejemplo de ese pretendido acrónimo. La sigla fúnebre que utilizaban los romanos y que precedió al R.I.P. cristiano, era S[it] T[ibi] T[erra] L[evis], o sea, 'que la tierra te sea leve'.
Claro está que la falsa explicación del supuesto acrónimo tiene demasiada elegancia formal y semántica como para haber surgido por mera casualidad. Todo indica que la expresión caro data vermibus se formó deliberadamente en la Edad Media a partir de la palabra latina, y no al revés, como manifestación del empeño de una importante corriente del pensamiento cristiano medieval por establecer una relación de sentido entre significante y significado de las palabras, lo que a su vez era consecuencia de una concepción simbólica -por no decir esotérica- del mundo como representación de la voluntad divina y del lenguaje, no como convención humana, sino como una especie de clave o código cifrado de esa representación según el pensamiento de Dios (de un Dios, claro está, que hablaba en latín y no en las lenguas vernáculas). Otros ejemplos acreditadamente medievales y que nadie ha tomado nunca por una etimología seria acreditan esta hipótesis, a saber:
- fenestra ('ventana') sería el acrónimo (aproximado) de ferens nos extra, 'la que nos lleva al exterior' (asomándose, se entiende);
- flos ('flor') sería el acrónimo de Fundens Late Odorem Suum, 'la que difunde su olor por doquier';
- y, por último, la propia palabra Deus significaría ni más ni menos que Dans Eternam Uitam -vitam- Suis. 'El que da a los suyos la vida eterna'.
Sólo he podido documentar la fuente del último ejemplo, que se encuentra en una obra fundamental del medievo inglés, Piers Plowman (algo así como 'Pedro el Labrador'), escrita por William Langland alrededor de 1360, aunque con toda probabilidad no fue él quien inventó el acrónimo divino. Los restantes ejemplos se encuentran aquí.
2.- Ya que hemos citado a S. Isidoro, más verosimilitud que la explicación del supuesto acrónimo tiene, siquiera sea por razones fonéticas, la que da en sus Etimologías (XI, II, 55) el obispo sevillano, relacionando el sustantivo cadaver con el verbo cadere, 'caer', por la poderosa razón de que el cadáver iam stare non potest, o sea, no puede permanecer de pie. La supuesta derivación figura todavía como hipótesis en algún diccionario moderno (como el Garzanti italiano) y cuadra mejor si se tiene en cuenta que S. Isidoro reserva el término cadaver al cuerpo que todavía yace insepulto, denominando funus al muerto ya enterrado.
Por lo demás, la aparente ingenuidad semántica de la etimología isidoriana no lo es tanto si se repara en que "caer" sigue siendo sinónimo de "morir" (DRAE, 24ª acepción) y, sobre todo, que "caído" significa en una de sus acepciones 'muerto por una causa' (DRAE, 3ª acepción), como en la expresión falangista "caídos por Dios y por España", de triste recuerdo, o en la actual "caídos en combate".
3.- Hasta 1837 la Academia reservó el término "cadáver" al cuerpo humano, conforme al signficado latino original.
Autor
Solitarius
